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Las ventajas de los coches familiares

El mercado automovilístico está obligado a moverse al mismo ritmo que marcan los consumidores y por ello la necesidad de reinventarse es una de sus características básicas. De este modo, incluso las categorías más consolidadas, tienen que renovarse periódicamente sin renunciar a sus señas de identidad. Los coches familiares son un gran ejemplo de todo esto, siendo algunos de los vehículos más tradicionales y que no por ello quedan al margen de la evolución tecnológica.

1.     Espacio interior


En primer lugar, estos coches están obligados a ofrecer un gran espacio interior a sus numerosos ocupantes (que, como en el caso de SEAT Alhambra, pueden llegar a ser hasta siete pasajeros). Los monovolúmenes ofrecen una altura superior al del resto de vehículos y ello mejora sustancialmente su habitabilidad. Y gracias a los sistemas de asientos abatibles, la capacidad máxima de carga alcanza cifras tan respetables como los más de 2.430 litros de que dispone el SEAT Alhambra.

2.     Seguridad


Otro gran motivo para optar por los coches familiares es la seguridad. Pensados para que las familias y los grupos de personas cubran trayectos más o menos largos, la protección de los ocupantes es prioritaria. Así, cada vez es más habitual encontrarse con soluciones como los 'airbags' laterales no solo en la parte delantera del habitáculo sino para todos los ocupantes. Tecnologías como el sistema de detección de ángulos muertos o los distintos asistentes para efectuar frenadas de emergencia o arranques en pendiente como los que ofrece el SEAT Ateca.  también contribuyen a mejorar la estabilidad del coche. No importa ni el contexto ni las características de la vía, los vehículos familiares se rigen por algunos de los estándares de seguridad más exigentes del mercado. El siguiente aspecto, que enlaza con los dos anteriores, es la comodidad. Tanto por los tejidos de los asientos como por los sistemas de climatización, los monovolúmenes brindan unas condiciones de viaje muy confortables.

3.     Motor y eficiencia


La respuesta mecánica tampoco se queda atrás. Conscientes de que estos vehículos pueden llegar a cubrir muchos kilómetros y, por consiguiente, es posible que se vean envueltos en todo tipo de situaciones, la aceleración está mejorando de manera significativa. En las propuestas más compactas, caso del SEAT León ST, la fluidez en el funcionamiento del motor recuerda notablemente a las líneas más deportivas. Por supuesto, el desarrollo mecánico implica alcanzar unos niveles de eficiencia impensables hace unos años. La huella contaminante de los coches familiares se reduce por momentos y el consumo de combustible lo hace en idéntica proporción (tanto en las versiones diésel como en las de gasolina). Esto implica, de paso, un ahorro considerable por la menor necesidad de repostar. No hay que olvidar que, dado que estos vehículos pueden acercar a las familias a parajes de gran belleza natural, el compromiso con el medio ambiente debe ser máximo.